Teixidors
El tejido a mano es un arte milenario, en el que se manifiesta la identidad cultural de los pueblos. La práctica de este oficio requiere de las personas que lo ejercen un paciente aprendizaje, dedicación amorosa, manos hábiles, ojos atentos y gran precisión. Porque las piezas que el tejedor confecciona están destinadas a proteger y distinguir a quienes las llevan, a decorar sus hogares y a hacer más grata la vida humana.
Al igual que muchos antiguos oficios, la ancestral y venerable artesanía del tejido manual está en peligro de extinción. Por ello debemos agradecer el admirable y singular esfuerzo que realiza desde 1983 el taller de tejido manual Teixidors. Creado como cooperativa textil en Terrassa, la ciudad catalana que vivió el apogeo del tejido en el siglo XIX, acometió Teixidors la difícil empresa de mantener viva la tradición heredada y de llevar a cabo su propósito con un proyecto particularmente encomiable: el de integrar laboral y socialmente mediante el telar manual a personas con dificultades de aprendizaje, hasta transformarlas en artesanos capaces de elaborar productos únicos, de la mayor delicadeza, calidad y belleza.
Las tejedoras y tejedores de Teixidors realizan en telares de madera -fabricados en la cooperativa a partir de modelos de comienzos del XIX- piezas tejidas a mano, sin otra energía que la aportada por las mismas personas. Con materias naturales de la mayor nobleza y suavidad –cashmere, lino, seda o lana merino- elaboran productos irrepetibles, que aúnan un sobrio e intemporal diseño con una extrema elegancia y una inmejorable calidad: bufandas, chals, plaids, mantas, corbatas... La excelencia artesanal y empresarial, unida a la acción social y al uso de materias orgánicas y procedimientos ecológicos, ha granjeado a los productos de Teixidors la estima de exigentes clientes nacionales y extranjeros y ha aportado a la empresa el Premio Nacional de Artesanía 2008.












